Préstamo para microcréditos
Guatemala
Entidad de microfinanzas 

Crediguate fue fundada como una ONG en 1988 en Totonicapán, en Guatemala, por un grupo de jefes quichés para ayudar a las comunidades indígenas de la zona del Altiplanco del país mediante préstamos de servicios sociales y financieros. En 1993, empezaron a ofrecer microcréditos con capital inicial del Departamento de Cooperación de Canadá y de un fondo público para el desarrollo. En 199, se cambió de nombre por el de Asociación de Desarrollo Integral Rural (ASADIR). La organización fue creciendo y evolucionando para centrarse cada vez más en las microfinanzas. En 2012, ASADIR creó la cooperativa Crediguate para concentrar toda la actividad crediticia a nivel cooperativo y atraer depósitos con el objetivo de potenciar la financiación y ampliar las operaciones de crédito.

Destino y lógica de los microcréditos

La misión de Crediguate es prestar servicios financieros innovadores a comunidades desfavorecidas de las zonas rurales concediendo créditos en quetzales (GTQ), tanto a individuos como a colectivos. Principalmente estos van destinados al capital para actividades empresariales, pero también a la compra de bienes de producción y, de forma cada vez más habitual, a las mejoras del hogar mediante préstamos a tal efecto, que ya representan más del 40% del total. En abril de 2017, Crediguate tenía más de 5.000 prestatarios activos, con un valor medio por crédito de 1.880 USD.

Contexto de los microcréditos

Según datos del Banco Mundial y del Instituto Nacional de Estadística de Guatemala, el 44% de la población de los municipios rurales del país viven en situación de pobreza. Añaden los datos que la zona del Altiplano es una de las más castigadas por la pobreza. En Totonicapán, localidad en la que nació Crediguate, el 77,5% de la población vive en situación de pobreza y el 41% en situación de extrema pobreza.